El sol se oculta y las luces de la ciudad se encienden. Casi no se puede distinguir nada. Solo siluetas. Son los contornos de lo que ahí estuvo alguna vez; y fue grande. Por eso llega CASINO, para pintar con el humo nocturno de sus acordes todo aquello que una vez fue un vicio y hoy ya no escuchamos por el ruido de monedas caídas de un jackpot ganado.
la verdad alta calidad musical, excelente propuesta en dúo! felicitaciones, gente!
ResponderEliminarCOMO ME GUSTA ESTE TEMAAAAAAAAAAAAAAAAAZO!
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